Grecia prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años
El primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, anunció que su gobierno prohibirá el uso de redes sociales a menores de 15 años a partir del 1 de enero de 2027, como parte de una estrategia para proteger la salud mental de niños y adolescentes. La iniciativa será sometida a votación durante el verano europeo y se perfila como una de las regulaciones más estrictas en el continente.
El mandatario comunicó la decisión mediante un video en la plataforma TikTok, donde explicó que se trata de “una medida difícil pero indispensable” frente al impacto del consumo digital en edades tempranas. Según precisó, la restricción alcanzará a servicios como Facebook, Instagram, TikTok y Snapchat, caracterizados por el flujo constante de contenidos.
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Alcance de la medida
La normativa excluirá a plataformas de mensajería y video como WhatsApp, Messenger, Viber y YouTube, al considerar que cumplen funciones distintas en la comunicación y el acceso a información. El enfoque, según el Ejecutivo, apunta a limitar el consumo compulsivo vinculado a algoritmos que priorizan la permanencia en pantalla.
Mitsotakis sostuvo que “la ciencia es categórica: cuando un niño pasa horas delante de una pantalla, el cerebro no descansa”, y advirtió sobre los efectos de la exposición prolongada a dinámicas digitales. Asimismo, señaló que muchos jóvenes le han expresado sentirse “cansados de tanta comparación, de los comentarios, de la presión de estar siempre ahí”.
Tendencia global
La decisión se enmarca en un contexto internacional de creciente regulación. Australia fue pionero al prohibir en 2025 el acceso a redes a menores de 16 años, medida respaldada por sanciones económicas a las empresas que incumplan. Otros países como España, Francia, Portugal y Dinamarca evalúan restricciones similares, al igual que India y México.
El jefe de gobierno también se dirigió a las familias al subrayar que la regulación no sustituye el rol parental. En ese sentido, afirmó que la prohibición constituye “una herramienta” y remarcó que no reemplazará “nunca su presencia”, en referencia a la responsabilidad de los adultos en el acompañamiento del uso tecnológico.
