En un contexto geopolítico marcado por el conflicto en Irán, donde la demanda eléctrica es, cada día más, un argumento de supervivencia, Estados Unidos ha decidido conceder una prórroga de veinte años para la central nuclear de Diablo Canyon, en California. Con esta medida, la Casa Blanca garantiza el suministro limpio de cuatro millones de personas y abre la puerta de la esperanza en quienes se inspiraron en la lucha de mujeres estadounidenses para replicar su movimiento y tratar de salvar la central nuclear de Almaraz . «Mujeres por Almaraz», de cuya historia informó ABC hace unos meses, es el espejo de «Mothers for Nuclear». Para ellas, esta prórroga es una victoria moral, porque, lo que empezó como una iniciativa...
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