Tribeca Bistro, un bocado al Nueva York de los años 90
El barrio de Tribeca en Nueva York es el escenario de múltiples momentos icónicos; uno de los que más recordamos hoy es el romance de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, quienes han vuelto a las portadas gracias a «Love Story», la serie que revive la vida de la pareja en su loft neoyorquino. En esta línea, las redes han recordado también lo mejor de los años 90, junto a todo lo que estaba en tendencia en aquel entonces: la moda, las calles, la gastronomía y un estilo de vida del que muchos querrían formar parte. Desde Madrid, un poco de ese imaginario neoyorquino llega de la mano de Tribeca Bistro, un restaurante inspirado en el distrito, que viene posicionándose como uno de los puntos imperdibles de la capital. Ubicado en la calle Marqués del Duero 5 —a unos pasos de Paseo de Recoletos— el espacio mantiene una estética vibrante, fiel al concepto neoyorquino. Es ideal para cenar en un ambiente tranquilo o para tomar algo casual y atreverse a conectar con la esencia cosmopolita. El restaurante de Diego Santa Rosa y Diego Amigo, recientemente ha celebrado su primer aniversario por todo lo alto, con encuentros entre amigos y hasta un viaje a Nueva York para sus clientes más fieles.
La propuesta gastronómica es bastante internacional. El chef Gerardo Méndez se ha encargado de que la carta sea agradable y accesible para el público español. Destacan el tartar de atún con aguacate, el bikini de roast beef con queso Comte y Emmental, el caviar o el arroz con carabineros. A estos se suman sus platos más pedidos como el lenguado meunière, el steak tartar o la hamburguesa Café de París. En la parte dulce se mantiene el ya favorito mousse de chocolate, pero llega la torrija caramelizada y la tarta de queso, fruto de la conexión de Diego Santa Rosa con el País Vasco.
Diego Santa Rosa, junto al chef Gerardo Méndez, tiene como objetivo llegar a un público amplio y que les recuerde a los sabores de siempre. «Queremos que disfruten de esos sabores de casa que recuerdan con nostalgia», explica el propietario de Tribeca Bistro. La propuesta de Tribeca la completa una bodega con más de 80 referencias nacionales e internacionales. La coctelería es un viaje por el mundo con amplias opciones que recorren América y Europa. A todo esto, se suma la excelencia en el servicio, dirigido por Javier Utrera y un joven equipo que hacen que el espacio se convierta en una sala cercana y de trato personalizado.
Tribeca Bistro es un acierto seguro, tanto por su propuesta gastronómica como por su capacidad de trasladar a Madrid un fragmento del espíritu neoyorquino que sigue fascinando a través del tiempo.
