Era, es, el club de su vida. Más aún, en el césped él era el capitán, el referente, el guardián de las esencias del intocable estilo futbolístico de la marca Fútbol Club Barcelona. Por eso, el miércoles 11 de abril de 2001, cuando se sentó por primera vez en la sala de prensa del Camp Nou reservada hasta entonces para las comparecencias de los entrenadores, los cimientos del club catalán temblaron. Y la voz de Josep Guardiola i Sala (Sampedor, Barcelona, 18-1-1971) también tembló. «Pep Guardiola anunció ayer por sorpresa que dejará el Barcelona al final de esta temporada, cuando concluya su contrato, porque quiere acabar su carrera jugando en Inglaterra, Italia, Francia o Alemania — comienza la crónica publicada en el diario ABC —. El futbolista explicó que en la noche del pasado martes (9-4-2001) se reunió con el presidente Joan Gaspart para anunciarle su determinación y que antes sólo la conocían sus familiares y amigos más cercanos. 'Gaspart me pidió que me lo pensara, incluso me abrió las puertas del club por si no encuentro ninguna oferta interesante. Pero es algo que tenía pensado hace tiempo', comentó Pep, quien, no descartó volver a su club en un futuro, una vez retirado. 'Me voy del Barça orgulloso. Llevo diecisiete años aquí, donde me hecho grande. Pero tengo treinta años y veo que se me acaba la carrera. En una balanza he puesto el retirarme en el Barcelona y en la otra el poder conocer nuevas experiencias, países, culturas, compañeros... Quiero enseñar todo lo que he aprendido aquí', dijo. Descarta seguir en la Liga española —'¿En España? Imposible, antes me retiro'—, y asegura que aún no sabe en qué club jugará, porque ni ha escuchado ofertas del Barça ni de otros equipos. 'Llamaré a la puerta de equipos de Italia, Alemania, Inglaterra y me ofreceré', añadió. De momento, el Chelsea y el Newcastle ya se han interesado por ficharle. El jugador dijo sentirse 'liberado' después de anunciar una decisión 'nada fácil'. Sobre la conveniencia de hacerlo ahora, en plena temporada, argumentó: 'Incluso ahora no sé si es el mejor momento, pero debo planificar mi futuro con tiempo'«. El anuncio de Guardiola llegaba en un momento delicado, con el Barcelona prácticamente descartado para el título de Liga. Disputadas 29 jornadas, ocupaba la cuarta plaza de la clasificación con 50 puntos, a 12 del líder, el Real Madrid. Era el preludio de una temporada en blanco. Cero títulos en un curso marcado por las tensiones internas en el seno del club, circunstancia que sobrevoló aquel día la sala de prensa durante la emocionada alocución de Pep: «Gaspart, de vacaciones y mudo: Guardiola dio las gracias a todos los entrenadores, compañeros y presidentes que ha tenido (Núñez y Gaspart). Aclaró que sólo él es el responsable de su marcha y descartó que se vaya por no creer en el Barcelona de la temporada 2001/02, 'que seguro que será un gran proyecto'. Además, agradeció que Gaspart le ofreciera renovar cuando se lesionó en agosto. El capitán azulgrana explicó que le pidió a Gaspart que le acompañase en la comparecencia ante la prensa de ayer, pero reveló que el presidente excusó su asistencia porque se iba también ayer de vacaciones al extranjero. Con el mismo argumento, Gaspart rechazó pronunciarse sobre la decisión del jugador y el club anunció que el presidente lo hará el martes, cuando vuelva de su descanso y coincidiendo con la presentación en el Camp Nou de un libro sobre la vida de Guardiola. Sólo el portavoz del club, Gabriel Masfurroll, expresó la postura oficial. 'Respetamos su decisión por lo que representa y el cariño que despierta en todos', dijo, después de asegurar que el club no negoció en ningún momento la renovación de Guardiola a la espera de que el jugador aceptara sentarse a hablar de ello«. Ese ambiente enrarecido quedó patente apenas tres días después, en el partido de Liga que el Barça jugó y empató frente al Zaragoza en el Camp Nou. Así se contó en ABC : «El mal principio del final de Guardiola: El propio jugador había insistido en que quiere irse del Barcelona, tras diecisiete años, sin agasajos. Y ayer no los tuvo. Su apellido fue algo más aplaudido que el de sus compañeros al facultarse la alineación por megafonía, pero también se oyó algún subido. Y el madrugador gol zaragocista enfrió el ambiente ya de por sí poco caluroso por las actuaciones del equipo. Indudablemente 'Guardiola' fue la palabra más pronunciada en la grada, pero sin los alardes que podían esperarse. Algo preocupa mucho más en el barcelonismo y es un todo conjunto en una sucesión de hechos. La temporada pasada se fue Luis Figo, ahora lo hace Josep Guardiola, dos jugadores emblemáticos para un club que no tiene problemas económicos. El fútbol del equipo tiene altibajos, el equipo encaja muchos goles, cuarenta y siete en treinta partidos, y no rentabiliza su dominio ni sus oportunidades. Guardiola vivió anoche el mal principio de su final azulgrana. También pudo influir que a tres meses vista hay tiempo para festejos pero anoche también ejerció una influencia decisiva el marcador». La decisión de Guardiola fue recibida con mucha más comprensión, elogios y ánimos en el vestuario azulgrana y en otros clubes y estamentos deportivos. Estas fueron algunas reacciones destacadas: Figo (Real Madrid): «La Liga española pierde a un gran jugador y a una gran persona» Iván Helguera (Real Madrid): «Es una pena que se marche, pero disfrutaremos de su fútbol en otras ligas. Me ha sorprendido, pero es un jugador muy tateligente y por algo habrá tomado esta decisión». Óscar (Espanyol): «Con su marcha, se rompe definitivamente con el pasado. Sin él, el Barça no será lo mismo. Es como si se fuera una parte del escudo». Lopetegui (Rayo): «Me da pena porque se va el mejor mediocentro del fútbol español en las últimas décadas. Guardiola es de los pocos jugadores que han creado estilo. Si ha tomado esta decisión será por algo porque él es el culé número uno. Si hay que explicar el significado de la palabra culé, ésa es Pep». Pellegrino (Valencia): «No sé qué cosas habrá puesto en la balanza para tomar esta decisión. Pero si ha decidido marcharse es porque lo tiene muy claro». Serra Ferrer (entrenador del Barcelona) : «La afición sabe perfectamente quién es Pep y no cabe duda de que su decisión ha sido meditada y no tiene nada contra el Barça. Xavi es en estos momentos el jugador que más se aproxima y que puede desempeñar perfectamente esta función. De hecho, ya lo ha hecho siempre que ha jugado cuando Guardiola se lesionó». Xavi (Barça): «Es un honor que tanto Pep como el míster me consideren su sustituto, pero todo dependerá de qué entrenador vendrá la próxima campaña»