Del milagro de la lágrima a la expedición en el Pacífico en la que murió el marino Juan Sebastián Elcano pasaron solamente 37 años. Tiempo suficiente para que la Santa Faz adquiriera una notable notoriedad. Prueba de ello es que el citado navegante, natural de Getaria (Guipúzcoa) y conocido por haber capitaneado la primera circunnavegación de la tierra de la que se tiene constancia, citó en su testamento el actual monasterio de la Santa Faz, entonces Iglesia de la Santa Verónica.