En el número 250 de la calle Diputació, en pleno Eixample de Barcelona, se encuentra un edificio con un pasado ligado a los orígenes del automóvil en la ciudad. Allí residió el banquero Rupert Garriga Miranda, quien pasó a la historia por ser el propietario del primer coche matriculado oficialmente en Barcelona. Corría el año 1907 cuando su vehículo recibió la matrícula B-1, un hito que marcaría el inicio de la regulación del tráfico rodado en la capital catalana.
Leer más
]]>