Drones, robots y guerra electrónica: así podría ser la fuerza futura del Ejército de Tierra
El Campo de Maniobras y Tiro Álvarez de Sotomayor, situado en Viator (Almería), se ha convertido esta semana en el banco de pruebas más avanzado de las Fuerzas Armadas. En este exigente terreno, el Ejército de Tierra está llevando a cabo la Campaña de Experimentación Táctica (TEC).
Entre las maniobras, destacan ejercicios de detección e interceptación de drones, así como pruebas de lanzamiento con munición merodeadora de compañías como Arquimea o Destinus.
También se han probado drones terrestres capaces de transportar hasta 400 kilos, como el de IDM, o de lanzar mangueras explosivas para realizar tareas de desminado con ayuda de aeronaves no tripuladas, como el de Alysis.
Una de las figuras que ya ha sido testigo de los avances en la robotización y sensorización del campo de batalla en Viator ha sido el Rey. Felipe VI hizo un recorrido por las distintas capacidades y áreas de la campaña, como el Puesto de Mando, Guerra Electrónica, sistemas C-UAS (sistemas contra drones), vehículos terrestres no tripulados (UGV) y UAS (sistemas aéreos no tripulados), exposición del vehículo de combate sobre ruedas (VCR) 8x8 “Dragón” y operación robótica.
Este evento no ha sido un simple adiestramiento rutinario, sino que constituye la manifestación práctica de un esfuerzo permanente destinado a construir las fuerzas militares del futuro.
Tres fases de implementación hacia 2035
La estrategia y diseño del Ejército de Tierra no se conciben como cambios puntuales, sino como un proceso continuo. En este sentido, el Centro de Fuerza Futura ha establecido un itinerario basado en tres grandes hitos:
- Fuerza Posible (2026). Es el horizonte más cercano del proceso de transformación. En esta fase inicial, el Ejército ya está incorporando nuevas capacidades y programas que están plenamente desarrollados y disponibles. Supone el primer paso real de la evolución, en el que se asientan las bases sobre las que se construirá el salto tecnológico.
- Fuerza Avanzada (2030). En esta fase intermedia, la institución se acercará de forma notable al modelo final previsto. Esta Fuerza Avanzada estará dotada con tecnologías de generaciones más vanguardistas y contará con un catálogo de capacidades profundamente modernizadas.
- Fuerza de Ventaja (2035). Es el objetivo final del proceso. Para 2035 se espera una integración de tecnologías disruptivas y capacidades plenamente desarrolladas. Esta fuerza permitirá a España alcanzar una posición de ventaja operativa, preparada para responder con garantías a los desafíos del entorno de seguridad más complejo del futuro.
Para que estas fases no se queden en meros documentos, el Ejército de Tierra se está apoyando en un proceso de experimentación riguroso. Por este motivo, la Brigada de La Legión ha sido designada como brigada experimental y unidad de referencia, contando con una plantilla concebida específicamente para facilitar la incorporación, evaluación e integración de estos nuevos procedimientos y sistemas.
