'Hace unos días, un empleado que dormía en uno de los restaurantes de altura de Ischgl se despertó por unos ruidos en la planta de abajo. El hombre, que vive ahí durante la temporada de esquí se encontró a un par de cacos rebuscando por entre los armarios. De allí salieron pitando por la nieve con algunos alimentos y dinero de la caja.Lo sorprendente del caso es que ese restaurante está en una zona elevada de la estación de esquí. Solo se puede llegar esquiando o con remontes. Así que el hombre llamó a la policía, pero como los remontes ya estaban parados a esas horas de la noche, un maquinista accedió a subir a los agentes hasta el chalet.
El empleado les explicó que los vio huir del establecimiento y que iban con unas zapatillas deportivas como calzado. Así que seguramente debieron subi...'