Un magistrado del Supremo, ante los ataques a los jueces: "El deber de lealtad a las instituciones nos vincula a todos"
El Estado de Derecho se enfrenta a una preocupante erosión interna y externa debido a la pérdida de confianza institucional, la polarización política y el avance de las tecnologías. Esta es la principal alerta lanzada por el magistrado Pablo Lucas, presidente de la Sala Tercera del Tribunal Supremo y por Ana Fernández-Tresguerres, secretaria general de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España durante el debate "Derecho, ética y sociedad" organizado por el Instituto de España dentro de su espacio "Hablamos de...".
En el encuentro, moderado por el periodista Carlos Berbell, director de "Confilegal", se ha realizado una firme reivindicación de la independencia judicial en plena oleada de ataques a los jueces desde el Gobierno de Pedro Sánchez. Así, Fernández-Tresguerres califica de "ruptura de los principios democráticos muy grave" el hecho de que se critique directamente a la Justicia desde otras esferas del poder político, rompiendo las normas de respeto mutuo que han imperado en el período democrático.
En este sentido, Lucas recuerda que "el deber de lealtad a las instituciones nos vincula a todos los ciudadanos, pero es muchísimo más exigente para quienes ocupan una posición destacada en las propias instituciones".
"Si no crees en un juez, no crees en la democracia"
"No hay nada en la cúspide jurídica por encima de un juez. Si no crees en un juez, no crees en la democracia ni en la justicia", ha defendido la secretaria general de la Academia de Jurisprudencia, para quien las corrientes de desconfianza ciudadana hacia los tribunales son "interesadas" y están alimentadas por noticias falsas.
Para contrarrestar esta situación, el magistrado del Tribunal Supremo pone en valor el esfuerzo de los tribunales en los últimos años para redactar sentencias en un lenguaje "claro, sencillo y comprensible" que permita a cualquier ciudadano entender los motivos de cada decisión.
Más allá de la situación institucional, ambos advierten de que las corporaciones tecnológicas y los fondos de inversión operan por encima de las fronteras estatales y de la propia Unión Europea, diluyendo la soberanía de los estados.
Para Fernández-Tresguerres, de hecho, la Inteligencia Artificial es la cuarta gran revolución de la historia, aunque alerta de los riesgos del aprendizaje profundo ("deep learning"), donde las máquinas pierden la trazabilidad de sus procesos y "la responsabilidad civil se diluye". Ante este vacío, la notaria refiere que ya introduce de forma obligatoria cláusulas en los testamentos para proteger el "patrimonio digital" y el derecho al olvido de los ciudadanos.
Anonimato en las redes sociales
El presidente de la Sala Tercera del Tribunal Supremo también ha hecho hincapié en que con las redes sociales "se han creado las condiciones en las que se vierten a los espacios públicos noticias falsas, se atribuyen hechos a personas que falsamente se difunden", lo que según advierte "se puede hacer porque se puede emitir de manera anónima, sin asumir por tanto la responsabilidad que es propia".
Por este motivo, considera un reto pendiente "introducir el elemento de la responsabilidad dentro de este universo de las redes, de tal forma que se pueda decir lo que uno quiera, sin calumniar, sin sobrepasar los límites socialmente admitidos para la crítica y sin incurrir en falsedad".
Por otro lado, ante una España colapsada por más de 100.000 disposiciones legales estatales vigentes, Lucas defiende que la solución para amparar al ciudadano no pasa por "crear más leyes", sino por recuperar "los principios generales del derecho y los valores democráticos esenciales vigentes desde 1945".
La sesión concluyó con un llamamiento unánime a potenciar el espíritu crítico y la educación de los jóvenes en las ideas del Estado de Derecho y la dignidad de la persona como únicos diques de contención eficaces.
