Eirling Haaland: "Me encanta la comida, vivo para comer, es el mejor momento. Es simple: arroz, lubina, esparragos"
Erling Haaland lleva semanas siendo noticia dentro y fuera del campo, porque su carisma y su cercanía al público han amplificado todo lo que rodea al delantero noruego. Anoche volvió a ser protagonista en el terreno de juego, en el partido de cuartos del Mundial 2026 que enfrentó a Noruega e Inglaterra. El interés que ha despertado ese choque ha orientado la atención hacia la vida cotidiana del delantero, y en concreto hacia algo que Haaland lleva años convirtiendo en parte de su identidad pública: lo que come.
La cocina de Haaland
El documental "La gran decisión" abre las puertas de la rutina alimenticia del jugador con un nivel de detalle poco habitual. El día de Haaland empieza con café con leche, huevos y un toque de miel, una base sencilla que encaja con la filosofía que el propio delantero defiende en cada entrevista. Al mediodía, el menú sigue la misma lógica de austeridad calculada. "Mi comida es simple: arroz, lubina, huevos y espárragos. Simple, la nutrición es simple", declaró Haaland sobre su almuerzo habitual. Esa simplicidad repetida como argumento dice mucho de cómo el jugador entiende la relación entre rendimiento y alimentación, un vínculo que ha trabajado desde muy joven, cuando comenzó a vivir solo con apenas dieciséis años. "Vivo solo desde los 16, así que tengo que cocinar", afirmó el delantero, una frase que explica en parte la autonomía con la que maneja su nutrición.
La cena con Isabel
Si el desayuno y el almuerzo responden a la disciplina, la cena tiene otro carácter. En el documental se ve a Haaland sentarse a la mesa con su pareja, Isabel Haugseng Johansen, para compartir un chuletón de ternera con patatas y ensalada, una escena doméstica que contrasta con la imagen de atleta milimétrico que proyecta en el campo. Antes de empezar, el propio Haaland resume con entusiasmo lo que siente en ese momento: "Me encanta la comida, vivo para comer, no importa lo que pase en mi día, este es el mejor momento". La cena se convierte así en el espacio donde el delantero desconecta, y esa declaración refuerza la idea de que su relación con la cocina tiene tanto de placer como de método.
Embajador del mar noruego
Más allá de la disciplina diaria, Haaland tiene una inclinación clara hacia el pescado y el marisco, una preferencia que conecta directamente con la tradición gastronómica escandinava. Esa afinidad ha derivado en una colaboración formal con Godfisk, una plataforma noruega que promueve el consumo de productos del mar. El delantero participa activamente en la iniciativa a través de sus redes sociales y de la web oficial de la plataforma, donde comparte recetas propias lo que muestra que su faceta culinaria va más allá de las declaraciones y tiene continuidad real en su día a día. Para Haaland, el pescado es tanto hábito como identidad, y esa doble dimensión es la que ha convertido su colaboración con Godfisk en algo coherente con el personaje que construye fuera del campo.
[[H3:La importancia de la comida local]
La selección noruega llegó al Mundial con un cargamento de 580 kilos de alimentos noruegos entre los que, además del pescado y el marisco, también destacaron los quesos locales. Las victorias ante Costa de Marfil y Brasil en dieciseisavos y octavos de final, respectivamente, escapaban a ese cálculo, y tuvieron que hacer un nuevo pedido para seguir alimentando a la expedición.
