Descubren una rara escultura romana intacta tras permanecer 1.600 años enterrada cerca del Muro de Adriano en Inglaterra
Un relieve de piedra que representa a un espíritu protector de la mitología romana apareció en el yacimiento arqueológico de Vindolanda, ubicado al sur del Muro de Adriano, en Northumberland, al norte de Inglaterra. La pieza permaneció oculta bajo el piso de un cuartel del siglo IV durante más de 1.600 años y salió a la luz el 16 de junio de 2026.
El hallazgo ocurrió durante una excavación dirigida por el arqueólogo Andrew Birley, responsable de las investigaciones en el sitio. Los especialistas consideran que la escultura constituye uno de los descubrimientos religiosos más relevantes realizados en Vindolanda durante los últimos años.
La figura representa a un genio, un espíritu guardián de la religión romana al que se atribuían protección, prosperidad y buena fortuna. Aunque las inscripciones dedicadas a esta divinidad aparecen con relativa frecuencia en antiguos asentamientos de la Britania romana, los relieves que conservan su representación física son poco comunes.
Un hallazgo inesperado bajo el piso de un cuartel
Birley excavaba las ruinas de un cuartel construido en el siglo IV cuando observó una losa con una forma inusual. Al retirarla encontró un rostro tallado en la piedra.
El arqueólogo indicó que, en un primer momento, no logró identificar la figura. Fotografió la pieza y envió las imágenes a los especialistas en arqueología romana Lindsay Allason-Jones, Fraser Hunter y Alex Rome-Griffin. Horas después recibió la confirmación de que la escultura correspondía a un Genio hasta entonces desconocido.
Birley explicó que el descubrimiento sorprendió al equipo y destacó que pocas veces un arqueólogo encuentra una pieza de ese valor en un estado de conservación tan excepcional.
Tres generaciones dedicadas a Vindolanda
El descubrimiento también tuvo un significado especial para la familia Birley.
Andrew Birley representa la tercera generación dedicada al estudio de Vindolanda. Su abuelo, Eric Birley, inició las excavaciones en la década de 1930. Posteriormente, su padre, Robin Birley, amplió durante décadas el conocimiento científico del sitio.
El arqueólogo señaló que el hallazgo resultó especialmente simbólico para el equipo y lo consideró un reconocimiento al trabajo realizado durante décadas para investigar y conservar el lugar.
La escultura conservó todos sus detalles
El relieve muestra al genio con dos objetos rituales.
Uno corresponde a una cornucopia, símbolo romano asociado con la abundancia y la prosperidad. El otro es una pátera, un plato poco profundo utilizado para presentar ofrendas a los dioses durante ceremonias religiosas.
Estos elementos respaldan la hipótesis de que la escultura formó parte de un santuario doméstico.
Los investigadores consideran que un artesano local elaboró la pieza. También plantean que el escultor pudo trabajar en la construcción del fuerte romano o pertenecer a una tradición artística vinculada al fuerte de Lanchester, en el condado de Durham.
El reutilizar la piedra permitió su conservación
La revista Discover indicó que la escultura integró originalmente un santuario doméstico. Tiempo después alguien la reutilizó como material de construcción y la colocó con la cara esculpida hacia abajo bajo el piso del cuartel.
Esa decisión protegió la superficie decorada del clima y del desgaste natural. Gracias a ello, el relieve permaneció prácticamente intacto durante 16 siglos.
Los especialistas todavía investigan si esa reutilización respondió a un ritual para clausurar el antiguo santuario o si la piedra simplemente sirvió como una losa disponible cuando el espacio original dejó de utilizarse.
La investigación continúa
La escultura permanece en un proceso de conservación y análisis antes de incorporarse a la exhibición del museo local.
Vindolanda figura entre los sitios arqueológicos romanos más importantes de Europa. El asentamiento estuvo ocupado desde finales del siglo I d. C. hasta inicios del siglo V.
El lugar permitió recuperar hallazgos de relevancia internacional, entre ellos las Tablas de Vindolanda, delgadas placas de madera con textos manuscritos sobre la vida cotidiana del ejército romano. También aparecieron calzado de cuero, textiles y miles de objetos utilizados por soldados y civiles.
Las excavaciones continúan cada año con el apoyo de cientos de voluntarios procedentes de distintos países.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
