Un camionero decide dejar el trabajo, denunciar su empresa y a cambio recibe más de 15.000 euros
Se confirma, a través del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), el derecho de un conductor de camión a percibir cerca de 17.000 euros tras haber abandonado la empresa para la que trabajaba desde marzo del año 2021.
La justicia ratificó que la relación laboral que existía una relación bastante insostenible debido a múltiples impagos salariales, amenazas y sanciones disciplinarias.
A pesar de que el trabajador dejó el puesto, el tribunal ha considerado que no fue una dimisión voluntaria ordinaria, más bien de una extinción de contrato por el incumplimiento de forma grave del empleador. Esto le da derecho de ser indemnizado y a acceder a la prestación por desempleo.
Las razones por las que el camionero abandonó la empresa
A principios de 2024, el trabajador empezó a firmar sus nóminas con "no conforme" al considerar que la empresa no le estaba abonando correctamente las subidas salariales previstas en el convenio colectivo ni tampoco los complementos antigüedad.
El empleado llegó a reclamar de manera judicial 28.987 euros.
A parte de los problemas económicos, hubo otros problemas que terminaron por romper la relación profesional. De entrada, la empresa se negó en un principio de calificar como profesional un accidente sufrido por el conductor quien tuvo que recurrir al Instituto Nacional de la Seguridad Social para que se le reconociera dicho imprevisto.
También, el conductor recibió un par de sanciones de suspensión de sueldo y empleo en octubre de 2024, que fueron objeto de impugnación judicial.
El punto de inflexión final tuvo lugar en diciembre e 2024, cuando el hijo del empresario y jefe de tráfico le grito: "Te reviento la cabeza" y "ya estamos cansados de ti".
Esta disputa le hizo al trabajador tener una crisis con taquicardia y un estado de estrés que tuvo que ser atendido sanitariamente.
La resolución del Tribunal Superior de Justicia de Asturias
La resolución del TSJA respalda íntegramente el fallo emitido con anterioridad por un Juzgado de lo Social de Oviedo, rechazando el recurso de la empresa que alegaba que el trabajador se había marchado de manera voluntaria.
Por parte de los magistrados, han otorgado al camionero una compensación de 16.816,82 euros, que se desglosa en 9.315,82 euros en concepto de indemnización por extinción de contrato (equivalente a la de un despido improcedente) y otros 7.501 euros por la vulneración de sus derechos fundamentales y daños morales.
Era "efectivamente, difícil de mantener" y que nadie puede ser obligado a seguir trabajando en un entorno que atente contra su dignidad o integridad psicológica, afirmó el tribunal. La sentencia subraya que el empresario no cumplió con su deber de garantizar un entorno laboral seguro al no actuar frente a las amenazas de su hijo.
