El historial de los papas en América Latina y lo que esperan en Perú de su pontífice, León XIV
La visita del papa León XIV a Perú en noviembre de 2026 llegará después de décadas de encuentros entre los pontífices y América Latina, una relación marcada por grandes movilizaciones de fieles, mensajes de unidad y llamados frente a los principales desafíos sociales de la región.
El Vaticano anunció este miércoles que el papa León XIV realizará su primera gira oficial por Latinoamérica entre el 6 y el 17 de noviembre de este año, en la que visitará Uruguay, Argentina y Perú.
El recorrido de León XIV por Uruguay, Argentina y Perú será su primera gira oficial por Latinoamérica desde que asumió el pontificado y tendrá un elemento particular para los peruanos: el papa Robert Francis Prevost (antes de ser pontífice) no llega como un visitante desconocido, sino como un religioso que durante años desarrolló parte de su misión pastoral en el país, según recordó El Comercio de Perú.
Antes de convertirse en el líder de la Iglesia Católica, Prevost fue obispo de Chiclayo y mantuvo una relación cercana con comunidades religiosas peruanas, tal como se dio a conocer en el mundo cuando fue elegido como el sucesor del papa Francisco.
Por ello, la visita ha despertado expectativas entre quienes esperan un mensaje de acompañamiento en un contexto marcado por divisiones políticas, dificultades económicas y desafíos sociales.
América Latina, una región clave para los papas
La historia de los viajes papales a América Latina comenzó en 1968, cuando Pablo VI se convirtió en el primer pontífice en visitar el continente al viajar a Colombia para participar en la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (Celam).
Desde entonces, los papas han considerado la región un territorio estratégico por su fuerte tradición católica y por los desafíos sociales que han marcado a sus países.
Juan Pablo II fue quien consolidó esta relación. Durante sus 26 años de pontificado realizó 18 viajes a América Latina, convirtiéndose en el papa con mayor presencia en la región.
Por supuesto, para Costa Rica la visita más relevante fue en marzo de 1983, la única visita papal hasta la fecha. Las anécdotas sobre encuentros con Juan Pablo II son interminables en nuestro país, donde llegó en un momento crucial, debido a la tensión en el Istmo centroamericano.
Décadas después, Francisco convirtió a América Latina nuevamente en un eje de su pontificado. Como primer papa nacido en la región, realizó siete viajes apostólicos y visitó diez países.
Ahora, León XIV continuará esa tradición, aunque con un vínculo diferente: el de un papa estadounidense con una trayectoria pastoral desarrollada en Perú.
En Perú, la llegada del pontífice es vista por sectores de la Iglesia como una oportunidad para fortalecer la esperanza y promover el diálogo en una sociedad con profundas diferencias, explica el diario El Comercio.
Según el medio peruani, el sacerdote Samuel Miranda, conocido como Peter Sam, destacó que la visita llega en un momento en que el país necesita mensajes de unidad y acompañamiento espiritual.
Por su parte, el historiador Gerardo Ferrara considera que la elección de Perú dentro de la primera gira latinoamericana de León XIV responde a una decisión con un fuerte significado simbólico, debido a la diversidad cultural, religiosa y social del país, indicó el medio.
Más de medio siglo después del primer viaje papal al continente, América Latina volverá a recibir a un pontífice con la expectativa de que su mensaje responda a los desafíos actuales y mantenga la tradición de cercanía que han marcado estas visitas.
Matteo Bruni, director de prensa de la Santa Sede, dijo en un comunicado de los medios vaticanos que el viaje a Sudamérica se produce luego de que el pontífice aceptara las invitaciones de los jefes de Estado de los países citados.
Tras el anuncio la presidenta Claudia Sheinbaum indicó que solicitará al Vaticano incluir a México en la gira papal.
Las autoridades vaticanas han indicado que todavía no hay una agenda detallada de la gira, pero aseguran que la darán a conocer “a su debido tiempo”.
