El Estado Islámico aclara: esta es una batalla por imponer nuestra fe a los demás
Todavía hay quienes niegan que el terrorismo yihadista plantea su actividad criminal como una guerra de religión. Con el fin de quitar importancia lo que la tiene, prefieren hablar de un fenómeno delictivo más sin querer profundizar en las raíces del problema, loque significa no enfocar con corrección las soluciones. En el editorial del último número de AlNaba, semanario del Estado Islámico, se insertan algunas ideas al respecto:
--De cualquier manera, el musulmán unificado debe ser consciente y consciente de la naturaleza de sus enemigos y del resultado de la batalla que está librando con ellos, y que es una batalla de fe y nada más.
--Es la cuestión principal y el eje principal del conflicto existente entre él y todos los enemigos de la religión. Son hostiles a los musulmanes y luchan contra ellos en diversos campos y con todos los medios y capacidades que se les han dado, no con las ubicaciones, sus estados, el hogar de la estrategia o su riqueza petrolera.
--Las vanguardias de la procesión de fe de los muyahidines monoteístas luchan contra los enemigos de la religión sin importar sus razas y sectas, y se involucran en una lucha ideológica destinada a elevar la palabra de Dios y establecer Su gobierno en todas Sus tierras.
-- No luchan por controlar la tierra o ganar botín. Estos son resultados que llegan cuando Dios los permite, pero el objetivo más elevado y digno de elogio es apoyar la religión y el monoteísmo, y rechazar el politeísmo.
-- Un arma en la mano de un guerrero carente de doctrina y fe no vale nada cuando se enfrenta a quienes lo superan en número.
