Guardias civiles denuncian que Marlaska "enmascara" con burocracia el desmantelamiento en Cataluña
Un número más para Marlaska. Como si de un sistema binario se tratara, Interior no frena el desmantelamiento de la Guardia Civil en Cataluña. Marcado por el cierre de patrullas del Seprona en hasta cuatro localidades o el Grupo de Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (Gedex) de Tarragona, las vacantes se acumulan en los cuarteles.
Ante esta situación, JUCIL, asociación mayoritaria compuesta por miembros del Cuerpo, ha denunciado "una pausada pero constante y enmascarada" operación tapada con un "lenguaje burocrático". El Gobierno utiliza eufemismos como "optimización de recursos" o "reorganización de unidades". La agrupación señala que el objetivo es liquidar la capacidad operativa y el arraigo territorial para satisfacer al independentismo.
En el documento en respuesta al análisis del Ejecutivo, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, se tacha de "irresponsabilidad" el cierre de las patrullas del Seprona frente a los devastadores incendios en la región. Los dos últimos años han ardido más de 4.500 hectáreas.
Actualmente la Benemérita lucha en el territorio contra los incendios con la mitad de la plantilla y arrastra 48 puestos vacíos en un contexto de "extrema vulnerabilidad". En el Cuerpo se apunta al bloqueo de Interior. Con el apoyo de varios políticos comarcales, señalan que los cierres demuestran "un absoluto desconocimiento de la realidad del campo".
En este sentido, un total de 17 ayuntamientos catalanes, los que conforman el Consell de la Cerdanya, presentaron una moción para evitar la expulsión de los agentes. Fuera de colores políticos, el consenso se produjo con diez ayuntamientos de Junts en la lista. Una posición contraria a la defendida por la dirección en Barcelona y Madrid. La medida también contó con el favor de varios representantes de ERC en dos consistorios.
Lo cierto es que la Dirección General de la Benemérita apostilla una percepción diferenciada. Desde el Gobierno presentan los cambios como una "reorganización de unidades" en todo el ámbito nacional para adecuar los medios disponibles a las "necesidades reales del servicio".
Marlaska pone fin al Gedex y golpea a los cuarteles
Frente a la operación del Gobierno, las estadísticas son certeras y desoladoras para los miembros de la Benemérita. Los datos reconocidos por Interior, que datan del pasado mes de abril, presentan un 28% de vacantes en todo el territorio. De las más de 4.000 plazas, 1.157 no tienen dueño. Desgranadas por provincias, Tarragona es la más perjudicada con cerca de un 40%.
Lo cierto es que esta estrategia de desguace va más allá en esta zona. El cese del Grupo de Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (Gedex) en la Comandancia de Tarragona ha provocado el principio del fin. Al igual que ocurre con otras especialidades, se pretende dejar al territorio sin un servicio crítico. Para los agentes hay dos opciones: cambiar de especialidad o de destino. Un proceso similar al promovido por Sánchez con los miembros de Tráfico en Navarra.
Cientos de kilómetros al noreste, la localidad costera de L'Estartit, en la provincia de Gerona, sufrió la supresión del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS). La reducción supone la pérdida de casi un tercio de la plantilla en la comunidad autónoma.
"Los tiempos de respuesta nunca van a ser los efectivos. Por ejemplo, el GEAS de L'Estartit, ¿cómo va a 'reagruparse' en Barcelona para hacer un rescate en Gerona? Quieren que salgamos por la puerta de atrás, y que hagamos un mal trabajo pese a nuestra profesionalidad", ha lamentado la secretaria de Comunicación de Jucil, Mila Cívico.
Los Mossos lideran Cataluña
La presión de los socios nacionalistas sobre el Gobierno ha provocado el liderazgo de los Mossos d'Esquadra en Cataluña. Los acuerdos del PSOE con Junts y ERC han elevado el número de representantes por encima de los 25.000; es decir, seis veces más que la Benemérita.
La cesión de competencias en materia de inmigración y de control de fronteras implica también una preocupación por el futuro de los agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional en territorio catalán. La edad de los agentes también es un hándicap. En torno al 30% de la plantilla supera los 50 años. El abismo que asoma es el del País Vasco, donde la Benemérita cuenta con tareas residuales.
Los avisos anticipados de los guardias civiles
Ya en 2024, Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) apuntó a la "convivencia política" para liquidar a la Guardia Civil. Era el inicio de la distopía. El "ataque frontal" a los pilares del Estado de Derecho y la cesión de los "delitos supracomunitarios" marcaron la denuncia. Ensalzando la importancia y el legado del Cuerpo, se colocó a los agentes como "piezas esenciales en el engranaje" de la seguridad pública y la lucha contra el crimen organizado.
Ahora, dos años más tarde, Interior arrincona a la Guardia Civil y fuerza la 'migración' de los agentes a otras comunidades. En algunos casos, se encontrarían obligados a alejarse de sus familiares.
