Sevilla contará por primera vez con más de 150 viviendas públicas para inquilinos temporales , un nuevo concepto de soluciones habitacionales que hasta la fecha no existían en la capital andaluza y que pretende dar respuesta a una variada casuística de personas que necesitan un piso en Sevilla por un periodo de tiempo limitado por cuestiones laborales o personales: divorciados, cambios de destino profesional para unos meses, profesores que consiguen contratos de corta duración, etc. La prioridad son los sevillanos y el límite para el uso de dichas viviendas es un año. El futuro barrio junto al Palacio de Exposiciones y Congresos es fruto de la colaboración público-privada entre el Ayuntamiento de Sevilla y la empresa malagueña Lagoom Living, que desarrollará el barrio de protección oficial más grande de Andalucía y que se situará en los terrenos de más de 54.000 metros cuadrados de la parcela R-1 de Fibes, detrás del auditorio del Palacio de Exposiciones y Congresos, cuyas obras arrancaron el pasado mes de junio. Serán 691 viviendas de protección oficial y 152 alojamientos transitorios, una solución residencial novedosa en la capital. Este concepto le ha servido a la oposición para disparar contra el gobierno municipal, alertando de que en el expediente administrativo del proyecto están recogidas como apartamentos turísticos. Si bien, la explicación radica en la desactualización del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) del Ayuntamiento de Sevilla, que el gobierno de José Luis Sanz anunció el inicio del camino para que la capital contará con un nuevo marco urbanístico, aunque de momento han sido pocos los pasos dados en este sentido. En dicho PGOU no se contempla como modalidad la categoría de solución habitacional temporal o transitoria, de ahí que se haya optado por hacer uso de 'apartamentos turísticos' para referirse a estas 152 viviendas, como ha reconocido el propio Ayuntamiento, que, no obstante, desmienten que la finalidad de dichos inmuebles sea la turística, sino la de dar una solución habitacional temporal ante supuestos de personas que requieren una vivienda de forma inminente y por un periodo corto de tiempo, pues un inquilino no podrá estar más de un año en dichos pisos. «No es para un fin de semana», recalcan las fuentes municipales consultadas, que remarcan el debate abierto generado por los socialistas por una cuestión nominativa. Además, la secuencia de hechos vinculados a estos suelos, hasta ahora abandonado, no dejan en buena posición la gestión que los distintos gobiernos socialistas en el Ayuntamiento de Sevilla hicieron con ellos. Estas parcelas fueron a pasar a manos de Emvisesa como compensación por la inversión que tuvo que realizar la empresa municipal de vivienda en la millonaria ampliación de Fibes llevada a cabo por el estudio de Guillermo Vázquez Consuegra . Aquel proyecto, encargado por el gobierno socialista de Alfredo Sánchez Monteseirín, obligó a esta sociedad municipal a alejarse del fin principal para el que fue concebida, provocando casi la ruina de sus cuentas. Tuvo que asumir veinte de los cien millones del proyecto del afamado arquitecto. Ya con el gobierno de Juan Espadas, en el que Antonio Muñoz era uno de sus hombres fuertes como delegado de Hábitat Urbano, Turismo y Cultura, se firmó un acuerdo entre Emvisesa y Contursa en marzo de 2021 por el que las parcelas R-1 y R-2 de Fibes, que suponían más de 27.000 metros cuadrados, se destinarán a fines turísticos, en concreto «servicios complementarios a los congresos y al sector MICE», viajes de negocios. «Un gran centro de servicios complementarios » a los visitantes de Fibes, en la apuesta de Sevilla como ciudad de grandes grandes congresos y eventos. Así lo contaba una nota de la propia Emvisesa hace más de cinco años. En el pliego de condiciones para la cesión de la concesión demanial se hablaba del objetivo de «ofrecer a los participantes y visitantes de todos los servicios relacionados con la actividad ferial y congresual dentro de un mismo espacio». Es decir, se buscaba el visitante lo tuviera todo, incluido el alojamiento, dentro de Fibes. De aquel proyecto con miras al sector turístico impulsado por el mismo PSOE, que ahora critica la existencia de 152 pisos para inquilinos temporales, nunca más se supo y tras años de abandono de dichos suelos, el Ayuntamiento, ya con José Luis Sanz como alcalde, alcanzó un acuerdo para una concesión demanial a la empresa malagueña Lagoom Living durante 64 años a cambio de un canon de 14 millones para las arcas municipales . La actuación global supondrá una inversión de más de 130 millones, de los que aproximadamente 24,4 millones provienen de los fondos europeos Next Generation. Las obras arrancaron el pasado mes de junio, con los primeros movimientos de tierra en la parcela, procediendo así a los trabajos de urbanización de los terrenos. El acto oficial de colocación de la primera piedra está programado en el calendario para septiembre, a la vuelta de las vacaciones. La gran aportación de este barrio no sólo será la de poner en valor esa parcela de más de 54.000 metros cuadrados que acumulaba ya décadas de dejadez en el que es el distrito más poblado de la capital hispalense, sino el hecho de que las viviendas saldrán al mercado en alquiler y a unos precios más que asequibles para los solicitantes. Las estimaciones realizadas a este respecto hablan de los que pisos tendrán una superficie desde 45 y hasta 60 metros cuadrados, pagando por ellos una renta mensual que no superará en ningún caso los 500 de euros. De hecho, como ya anunció el CEO de Lagoom Living, Javer Braza, « costarán de media unos 474 euros », es decir, una renta al alcance de prácticamente cualquier familia que cuente con unos ingresos recurrentes de forma ordinaria y un puesto de trabajo. Por ello, se confía en que la demanda de solicitudes sea muy elevada, ya que este precio reducido no supone una merca en los equipamientos y calidades del barrio. Las viviendas se repartirán por cuatro bloques de entre ocho y catorce plantas, superando en una parte las alturas máximas de las edificaciones existentes en esta zona de Sevilla Este. En cuanto a la estética exterior, destaca la combinación de elementos muy simbólicos de la capital hispalense con otros más propios de la arquitectura actual, con colores predominantes como el albero o el carmesí y árboles en espacios comunes que apostarán por las especies más características de la ciudad, como pueden ser los naranjos o las jacarandas. La mayoría de los pisos serán de 45 metros cuadrados, con dos dormitorios, un baño y una cocina integrada en el salón. Por su parte, los de 60 metros serán idénticos con la salvedad de tener un dormitorio más. Contarán con 715 plazas de aparcamiento bajo rasante a disposición de cada una de las viviendas, así como 108 trasteros en el sótano para los nuevos inquilinos. Como zonas comunes destacan zonas verdes, una piscina al aire libre con un bar, gimnasio, áreas deportivas, salas de música, de lectura y de proyecciones, coworking, lavandería, aparcamiento para bicicletas, áreas de juegos infantiles, zona exterior de descanso y ping-pong, ludoteca y hasta un spa para mascotas.