El dramón de Djokovic en Cincinnati: "Es por un problema de salud que tengo y que llevo sufriendo desde hace muchos años"
Hola y adiós de Novak Djokovic en el Masters 1.000 de Cincinnati. El serbio cayó en segunda ante el argentino Thiago Agustín Tirante por 2-6, 6-3 y 6-4 en dos horas y 44 minutos. Tirante y el calor fulminaron al balcánico en un torneo en el que ha sido tres veces campeón.
Djokovic, de 39 años, igualó los 139 partidos de Feliciano López en los Masters 1.000, pero se fue de la pista central del Lindner Family Tennis Center con una derrota durísima a falta de dos semanas para el arranque del Abierto de Estados Unidos.
El serbio, líder absoluto en victorias en los Masters 1.000 (420), se llevó el primer set con un cómodo 6-2 y todo parecía preparado para que sellara con facilidad el pase a tercera ronda, pero el calor le desactivó. Con 2-1, Djokovic pidió atención médica tras un juego que duró más de 18 minutos. El calor y la humedad de Cincinnati torturaron al de Belgrado. Tirante esperó cerca de diez minutos antes de que se reanudara el partido, y no perdió lucidez. Jugó un tenis de alto nivel y, pese a sus apuros a la hora de convertir sus oportunidades de rotura, consiguió el "break" en el séptimo juego para equilibrar el duelo. Djokovic tiró de orgullo y anuló trece de las quince bolas de rotura concedidas, pero acabó sucumbiendo. El argentino se medirá con Martín Landaluce en la tercera ronda.
El colapso de Djokovic provocado por el calor y la humedad no es la primera vez que le sucede al serbio. Su imagen en Cincinnati vomitando en medio de la cancha, en cuclillas durante un juego y con problemas para mantenerse en pie son un precedente inquietante para el US Open. "No ha sido la primera vez y no será la última, pero así son las cosas. Es por un problema de salud que tengo, no por las condiciones. Es algo que llevo sufriendo desde hace muchos años. Me causa muchos problemas, especialmente cuando hace mucha humedad y calor. Sabía que las condiciones iban a perjudicarme, pero también hay otras cosas: los nervios y todo lo que conlleva un partido como este. Todo eso empeora más la situación y eso es lo que ha ocurrido", aclaró "Nole".
Su futuro inmediato, a dos semanas para el arranque del torneo en Nueva York, es una incógnita y mirando más allá Djokovic prefería ser cauto: "Espero poder volver aquí, pero por desgracia ahora mismo parece más probable que no lo haga. Veremos qué nos depara el futuro".
