Toño Escrig, ferretero: «El primer paso para proteger tu puerta es este escudo. En 30 segundos multiplicas la seguridad de tu casa por diez»
El verano es época de vacaciones. Pero no solo para ir a la playa o para hacer un gran viaje. Hay quienes simplemente esperan a este momento del año para cogerse unos días y marcharse al pueblo a descansar, a ver a la familia, a disfrutar de sus fiestas y a dormir un poco más frescos que en las grandes ciudades. Sea por una pequeña escapada o por un viaje soñado que llevamos meses preparando, lo cierto es que el verano suele ser el momento del año en el que más días consecutivos pasamos fuera de casa. Sobre todo en esas capitales que se llenan entre julio y agosto de inmuebles vacíos. Por ello, desgraciadamente, el verano también es la mejor época para los allanamientos y las 'okupaciones'. Además, ya hay profesionales en eso de adueñarse de las casas o los bienes de los demás. Estudian los movimientos, merodean la zona y en cuanto detectan un cierto tiempo sin actividad en el interior, asaltan. Además, el verano es un arma de doble filo porque no solo corren peligro las casas que se dejan vacías cuando alguien se marcha de vacaciones. También las viviendas que, una vez acabadas las vacaciones, vuelven a quedar deshabitadas hasta la llegada de nuevos inquilinos. O bien los dueños o bien otros alquilados que pasarán unos días. Ante esta situación de riesgo generalizado solo cabe tomar medidas en los tiempos que corren. Y para ello, nada mejor que el consejo que deja Toño Escrig, un cerrajero muy activo en redes sociales y que suele mostrar a través de sus diferentes canales trucos y advertencias para cuidar la seguridad. En este caso, deja dos detalles muy importantes. El primero, dar las menores pistas posibles a los invasores. «El primer paso para proteger nuestra puerta de cualquier tipo de robo es ocultar cualquier tipo de información que pueda obtener el ladrón de nuestra cerradura». Cuanto menos accesible parezca, más ahuyentará a aquellos que intenten forzarla para entrar en nuestro domicilio. Para conseguir eso, lo mejor es ocultarla bajo una protección, tal y como explica este experto en cerraduras y puertas. «Colocando un escudo conseguimos que el ladrón no sepa a qué tipo de bombín se enfrenta». Aunque no sea una maniobra infalible, sí conseguiremos poner en alguna dificultad al invasor. Y, quien sabe, si reducir sus ganas de cometer el delito a cero. La ventaja de este tipo de escudos, además de que ocultan cómo es la cerradura, es que son muy fáciles de instalar y su coste es mínimo. «Lo mejor es que se instala solo en 30 segundos y utilizando un destornillador». Esta es la mejor prueba de que no requiere de ser un experto, ya que basta con una herramienta muy sencilla. Y el procedimiento es el siguiente. «Desatornillas tu antiguo escudo, colocas el escudo de seguridad, desatornillas la manecilla y atornillas esta pieza que es la que une el escudo de fuera con la parte de dentro». Y ya lo tendríamos. «En apenas 2 minutos y con menos de 20 euros acabas de multiplicar por diez la seguridad de tu casa». Este sencillo truco es muy útil ahora en verano o en los periodos en los que permanezcamos un largo tiempo fuera de nuestra casa. Evitar un disgusto puede estar al alcance de dos golpes de destornillador y un poco de mañana.