Carlos Alcaraz empezó como quería la gira asiática: defendiendo el título conseguido el año pasado en Tokio. El murciano tuvo que sortear en primera ronda un auténtico calvario de dos horas y media ante Alex Michelsen, número 34 del mundo y rival al que se enfrentaba por primera vez en el circuito. Como primer cabeza de serie del Kinoshita Group Japan Open, el tenista español saltó a la pista central del Ariake Colosseum sabiendo que un tropiezo en su estreno sería un golpe durísimo de cara a la defensa de su posición en el podio del ranking, amenazada por el empuje de rivales como Ben Shelton. El choque comenzó con sobresaltos para Alcaraz, que cedió su primer turno de saque ante un Michelsen que remontó un 15-40. La respuesta del murciano no tardó: devolvió el break con un revés a dos manos soberbio, pero el estadounidense volvió a tomar la delantera con una volea espectacular para el 2-1, ventaja que consolidó tras salvar una bola de rotura. A partir de ahí, el parcial fue un auténtico duelo de agallas . Alcaraz desaprovechó otra oportunidad con 15-40, aunque terminó completando una vibrante remontada en ese mismo juego para situar el 3-4. Sin embargo, un implacable Michelsen, contenido en sus celebraciones, aguantó la embestida para ponerse 4-5. Alcaraz quedó al límite al servicio: un bote en la red que cayó de su lado le dejó contra las cuerdas con dos bolas de set en contra. El español las neutralizó una a una y sobrevivió al juego agónico de su rival. El 5-5 dio paso a un break magistral de Alcaraz con un revés cruzado para el 6-5, contestado de inmediato por el norteamericano para forzar el tie-break. En el desempate, un Alcaraz firme con el saque encadenó un 4-0 inicial y no cedió el mando. Sellando así el primer set, con el puño apretado y rostro serio tras haber caminado sobre el alambre. El guion saltó por los aires en el segundo parcial. Michelsen salió en tromba para redimirse: arrinconó a Alcaraz con dos voleas letales para firmar el primer break del set y consolidar de inmediato el 2-0. El murciano, desorientado, tuvo que salvar otra bola de rotura para estrenarse en el marcador (2-1) antes de que la inercia volviera a cambiar. A base de agresividad al resto y finura en la red, Alcaraz devolvió el golpe para el 2-2 y recuperó sensaciones. Su rival, desgastado por el esfuerzo inicial, concedió el 4-2 con una doble falta y dejó la victoria en bandeja para el español. Sin embargo, el partido volvió a enredarse. Alcaraz devolvió el favor con otra doble falta, cedió hasta el 4-4 y encajó un nuevo break en contra que colocó a Michelsen 4-5 y con saque para empatar el encuentro. En el desenlace el español dispuso de dos bolas de rotura tras salvar un punto de set en contra, pero el estadounidense resistió el vendaval y cerró la manga por 4-6 para llevar la resolución al tercer y definitivo parcial. Alcaraz volvió a pisar el acelerador para cerrar una mañana de altibajos. Encaminó el parcial en el segundo juego tras colocar un 30-30 con un ajustadísimo revés cruzado que precedió a la rotura (2-0), reencontrándose con las sensaciones del primer set. A partir de ahí, Michelsen se desconectó por completo. El murciano, muy sobrio en su juego, fue desactivando a su rival punto a punto: 3-0, 4-0 y, con un nuevo break, un inapelable 5-0. La estampa del español en los descansos, sereno y apenas gesticulando, reflejaba su control absoluto de la situación. El estadounidense evitó el rosco sumando el 5-1 con sus últimos chispazos de brillantez, pero la reacción fue un espejismo: maniatado por sus propios errores, acabó cediendo el choque tras dos horas y media de desgaste. El 7-6, 4-6 y 6-1 final reflejaron fielmente el vaivén del encuentro. Pese a las desconexiones a lo largo del duelo, Alcaraz fue capaz de dar un golpe de autoridad en el primer parcial y en el definitivo para marcar diferencias cuando la raqueta más quemaba. El tercer set, en particular, fue una lección magistral de temple y jerarquía sobre la pista. Con el pase a la siguiente ronda amarrado, el español ya espera en el cuadro al italiano Matteo Arnaldi, vencedor del duelo ante el japonés Rei Sakamoto.