Rocío Muñoz continúa firme en su deseo de denunciar las amenazas y coacciones que vienen por parte de Omar Montes o su entorno. Y a pesar de que este mismo viernes se publicó que la juez del Juzgado de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Madrid había decido el sobreseimiento y el archivo de la denuncia, ahora la empresaria ha explicado lo ocurrido y en qué punto se encuentra el caso. «Yo interpuse una denuncia, no una demanda, una denuncia en comisaría y conté los hechos», empieza diciendo la empresaria que fue madre hace poco más de un mes de su primer hijo junto a Omar Montes. Durante su embarazo ella asegura haber sido víctima de coacciones para que abortara, y dice tener las pruebas que lo demuestran. Sin embargo, asegura que no ha tenido oportunidades de aportarlas en el proceso. «He leído en ese artículo que han puesto de ese medio que la juez, al parecer, había visto mis pruebas, pero no, eso no es verdad porque yo no he presentado ninguna prueba , entonces no ha podido ver nada», comparte Rocío desde su clínica. Es decir, que habían mandado un desistimiento de la denuncia por falta de pruebas, pero esto ha sido un mero trámite de cara a presentarlas más adelante. «No he podido hablar mucho con mis abogados de este tema hoy porque he tenido mucho trabajo», confiesa, pero reitera su intención de seguir adelante con el proceso. «Una vez que ya presentemos todo, tanto la de paternidad como la de injurias, calumnias, daño a mi honor, que hablábamos de los dos millones, ahí ya presentaremos todas las pruebas », revela con rotundidad. Por lo tanto, considera irrelevante si Omar Montes considera esto una victoria para su caso porque la juez no ha visto las evidencias que ella atesora. Añade que el próximo 27 de octubre tienen un acto de conciliación, tras lo que podría irse a juicio si no llegan a un acuerdo. «Él me pide medio millón de euros por injurias, calumnias y año a su honor», señala. Algo que «es muy raro» para ella porque no considera que sus palabras contaran como tal. «Yo dije de las clínicas clandestinas para el tema de interrumpir mi embarazo y por el tema de las presiones que ellos estuvieron cometiendo durante mi embarazo. Entonces, claro, yo ahí no veo tampoco el daño a su honor porque yo no he atacado a su música , ni a su trabajo, nunca he dicho nada de eso», reivindica.