Добавить новость
ru24.net
Abc.es
Январь
2026
1 2 3 4 5 6 7 8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Imputado un segundo policía en el homicidio de un supuesto narco a tiros en un seguimiento

0
Abc.es 
La Seccion Segunda de la Audiencia Provincial de Madrid ha ordenado que pase a calidad de investigado como cooperador necesario el policía nacional que participó con otro compañero (ya investigado por el mismo delito) en la interceptación y muerte de un supuesto narcotraficante colombiano el 29 de enero de 2025 en la calle de Sinesio Delgado , durante un seguimiento. Deberá acudir a declarar el próximo 10 de febrero, informan las fuentes del caso consultadas por este diario. Este nuevo capítulo se produce después de que la acusación particular, ejercida por el letrado Juan Manuel Fernández y que representa a la familia del fallecido, apelara tras las dos negativas del juzgado instructor, el 53 de Madrid, a acusar al otro agente de la Udyco provincial. Johan Andrés M. T. era uno de los objetivos de una operación de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de Madrid y, por ello, le llevaban siguiendo un tiempo; es más, tenía un micrófono oculto en su turismo, un Seat León blanco, que está resultando de capital importancia en el caso actual. Aquella mañana, lo llevaban controlando de manera muy discreta desde un coche camuflado los dos funcionarios ahora investigados. Desde que salió de su casa a las 12.30 horas, en Valdemoro, hasta que, a la altura de Sinesio Delgado, 18 (Fuencarral-El Pardo), una furgoneta entorpeció el recorrido del colombiano. Fue esa la maniobra que aprovecharon los policías para cerrarle el paso, bajar del turismo y ordenarle, encañonándole con sus armas reglamentarias, que levantara las manos y no se moviera. Sin embargo, Johan fue abatido de un disparo por uno de los agentes cuando aún estaba dentro de su coche. «Al oír la súbita aceleración del motor del vehículo Seat León, observando que su compañero había quedado atrapado entre este y el vehículo policial y ver cómo Johan hacía ademán de buscar algo en la parte baja del asiento del copiloto, habiendo sido informados previamente de que pudiera estar en posesión de un arma de fuego», el integrante de la Udyco madrileña disparó al presunto narco. Lo hizo, señaló en su declaración posterior, «en atención al riesgo inminente que para su integridad, la de su compañero, y eventualmente, de terceros vehículos que circulaban por la calzada». Algunos conductores, testigos de los hechos, grabaron la secuencia, así como la cámara de seguridad del edificio de enfrente. Además, el micro oculto en el Seat grabó las voces de ambas partes. Se oye primero a la víctima hablando con un amigo por teléfono y, de pronto, la llegada y gritos de los dos policías. Luego, el disparo, y a Johan quejarse: «¡Ay, me ha dado!». El proyectil impactó en la zona baja del torso y le destrozó el hipocondrio anterior izquierdo, con trayectoria de salida. La defensa de Johan Andrés asegura que debió de pensar que estaba siendo víctima de un 'vuelco', como se conoce en ese mundo los robos de alijos de droga a manos de mafias rivales. Los agentes, que iban de paisano (algo habitual en estos casos), aseguran que le dieron el alto y se identificaron como policías, además de llevar su placa pendiendo del cuello. En el coche del presunto traficante no se encontró ninguna sustancia estupefaciente finalmente, frente a las sospechas iniciales de la Udyco. Al primer imputado, el juzgado le retiró, a petición del letrado Juan Manuel Fernández, el arma reglamentaria, aunque actualmente sigue operativo, en labores administrativas en la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Ahora, solicitarán al instructor que esa misma medida le sea impuesta al segundo agente investigado en el caso. En sus argumentos, la Audiencia Provincial ha estimado el recurso de la imputación, pues, «en el momento procesal en que se rechazó la declaración propuesta, que coincide con el de la incoación del procedimiento de jurado (...)», considera que «corresponde practicar cuantas diligencias puedan esclarecer la conducta inmediatamente después del disparo» del segundo policía. Por ejemplo, en el audio se oye perfectamente a la víctima, mientras agonizaba, clamar: «¡Que me ahogo!», a lo que el ahora investigado responde: «¡Me sudan las pelotas!». Johan pereció finalmente allí, sobre el asfalto. Insiste el tribunal que hay que determinar «si el trato de dicho agente fue el adecuado o resultó innecesariamente forzado o vejatorio».



Moscow.media
Частные объявления сегодня





Rss.plus
















Музыкальные новости




























Спорт в России и мире

Новости спорта


Новости тенниса