Optimismo tras la primera reunión para formar gobierno en Alemania
El bloque conservador,formado por la Unión Cristianodemócrata (CDU) y la Unión Socialcristiana (CSU) bávara, que ganó las elecciones generales alemanas del pasado domingo, y los socialdemócratas (SPD) destacaron el carácter constructivo de las primeras conversaciones celebradas este viernes de cara a iniciar negociaciones formales para formar una coalición, que tendrán continuidad la semana que viene.
"Las conversaciones exploratorias comenzaron en un ambiente abierto y constructivo", declararon en un escueto comunicado los secretarios generales de la CDU, la CSU y el Partido Socialdemócrata (SPD), Carsten Linnemann, Martin Huber y Matthias Miersch, respectivamente.
Agregaron que "el ministro de Finanzas, Jörg Kukies, ofreció inicialmente a los presentes una visión general de la situación presupuestaria" y adelantaron que "los desafíos serán ahora tema de las próximas conversaciones", que tienen previsto mantener la próxima semana.
Precisamente la presencia del citado ministro socialdemócrata fue una sorpresa, al no figurar en la lista que había trascendido a los medios de los integrantes del grupo negociador socialdemócrata, que sí incluía, entre otros, a los copresidentes Lars Klingbeil, elegido el miércoles nuevo jefe del grupo parlamentario, y Saskia Esken.
Entre los negociadores por parte del grupo conservador figuraban entre otros el probable futuro canciller y líder de la CDU, Friedrich Merz, y el presidente de la CSU y jefe del Gobierno de Baviera, Markus Söder
Este primer encuentro de tanteo entre los grupos negociadores de conservadores y socialdemócratas comenzó alrededor de las 11.00 horas (10.00 GMT).
El objetivo principal de estas primeras conversaciones exploratorias, en las que por ambas partes participarán nueve negociadores, respectivamente, era establecer un calendario para las próximas semanas.
Según afirmó el periódico 'Bild' antes del inicio de las conversaciones, el lunes próximo podrían comenzar oficialmente las negociaciones formales, con el fin de tener formado un gobierno de coalición para Semana Santa a más tardar, es decir, a mediados de abril, algo que no han confirmado los secretarios generales, que se limitaron a informar de que las conversaciones preliminares continuarán la semana que viene.
El mayor punto de fricción en estas negociaciones serán las finanzas, ya que lo socialdemócratas quieren una reforma del freno de la deuda para que haya más dinero no sólo para la durante años infradotada Bundeswehr, las fuerzas armadas, sino también para las maltrechas infraestructuras, como puentes, carreteras y ferrocarriles.
El bloque conservador ganó las elecciones generales del pasado domingo con el 28,6 % de los votos, mientras el SPD encajó su peor resultado de la historia, al sumar tan sólo el 16,4 % de apoyos, lo que relegó a la formación al tercer lugar.
La segunda fuerza más votada fue la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), con el 20,8 % de las papeletas, pero el bloque conservador ya había confirmado que descartaba toda cooperación con esa formación, lo que deja como única opción una 'gran coalición' entre conservadores y socialdemócratas.