La batalla por las tierras raras ucranianas se intensifica: este país europeo se suma a la competencia
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha viajado este viernes a Washington para reunirse con su homólogo estadounidense, Donald Trump. Durante el encuentro, está previsto que se aborden dos temas clave: por un lado, Ucrania busca asegurar la continuidad del apoyo militar de Estados Unidos, uno de sus principales aliados en el conflicto; por otro, se espera la firma de un acuerdo económico que permitirá a Washington explotar las tierras raras ucranianas.
Precisamente, estos minerales se han convertido en un punto central dentro de las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania. Compuestos por 17 elementos químicos, las tierras raras son esenciales para la innovación en sectores estratégicos como la energía, la defensa y la tecnología.
Unas características que ha atraído la atención de países como Estados Unidos, que hasta el momento se había alzado como el mayor postor. El país norteamericano concibe estas tierras raras como moneda de cambio, ya que como recoge EFE, la extracción de los mismos supone un reto para Ucrania ante la falta de desarrollo del sector del país, y el hecho de que parte de los yacimientos más importantes se localicen en zonas disputadas.
"Fueron los ucranianos quienes lo propusieron"
Sin embargo, Washington no es el único aliado de Kiev que ha mostrado interés en estos recursos. En una reciente entrevista con Franceinfo, el ministro de Defensa francés, Sébastien Lecornu, reveló que el gobierno galo lleva meses negociando con Ucrania para explotar estas materias primas con el objetivo de fortalecer su industria militar.
Lecornu fue más allá al señalar que la propuesta sobre las tierras raras partió del propio Zelenski, dentro de su estrategia denominada "Plan para la Victoria". Además, desmintió que el interés en estos minerales fuera una iniciativa exclusiva de Trump. "El presidente Trump no ha inventado nada en este tema, fueron los propios ucranianos quienes lo propusieron", afirmó el ministro francés un día antes de que Kiev cierre el acuerdo con Washington.
En cuanto al uso que Francia pretende dar a estos minerales, Lecornu especificó en declaraciones recogidas por Europa Press que la industria militar francesa los necesitará a medio y largo plazo, en un horizonte de "30 o 40 años". "Nos guste o no, las cuestiones económicas siempre están vinculadas con aspectos militares, estratégicos y de seguridad", concluyó.