'Es invierno, tienes un viaje de trabajo a un destino que no te apetece demasiado y te mueres de la pereza. Cuando te enfrentes a una situación como esta, siempre mira el mapa. Podría ser que cerca de tu destino se encuentre una estación de esquí. Y cuando eso ocurre, siempre es interesante poder combinar trabajo y esquí, ya que el resultado es muy gratificante. Esa pereza que tenías desaparecerá por arte de magia y hasta encuentras algún motivo para alargar el viaje más de lo previsto.
No es fácil y en mi caso no lo puedo hacer casi nunca. Siempre sueño con un viaje de trabajo a una zona alpina o, por qué no, a Colorado. Y aunque las últimas veces han estado realmente bien, sigo manteniendo un gran recuerdo sobretodo de la primera.
La primera fue durante un viaje el coche al sur de Españ...'