Apacienta a mi pueblo
La sombrilla entreabierta con franjas rojas y doradas que es el emblema del periodo de Sede Vacante parece sugerir una ausencia. Echamos en falta la palabra apasionada y los gestos elocuentes de Francisco , y nadie se sienta aún en la silla de Pedro mientras se suceden las especulaciones, incluso en las casas de apuestas. Parecería que «ausencia» es la palabra que define este momento hasta la fumata blanca… y sin embargo no. La palabra determinante en la vida de la Iglesia, siempre, es «presencia». Читать дальше...
