Madrid amanece en los mercados, alcalde, desde siempre, y hay mercados que amanecen con una escarcha de cristalería fina. Así es el Mercado de San Miguel , que ahora se reabre, tras sucesivas reformas. Ahí llegan, tan al alba, las cajas de fruta luminosa, los panes recientes, los mariscos con relente de hondo mar. Fue inaugurado en 1916, cuando la arquitectura aún creía en la elegancia del hierro forjado y en la transparencia como ancla de modernidad. Sobrevive como el último gran mercado madrileño de estructura metálica... Читать дальше...